Una película documental que la crítica tacha de sobrecogedora e impresionante, rodada en 4K y que profundiza en la naturaleza de estos animales acuáticos para conseguir que el espectador los conozca mejor a ellos y a su labor con el planeta.

Una producción cinematográfica impresionante allá por donde se mire. Si bien existen películas que se han rodado cerca de este animal marino con anterioridad, nunca antes se había conseguido crear una historia donde ellas fueran las verdaderas heroínas de la pantalla.
Las ballenas llevan sobre a faz de la tierra más de 40 millones de años, una de las tantas curiosidades sobre ellas que se darán a conocer en esta película, al igual que el nombre real de esta especie, cetáceos, ya que ‘ballena’ es la forma común mediante la que se les denomina a una gran variedad de especies de mamíferos marinos que pertenecen a esta familia animal.
Son criaturas que han sido capaces de desarrollar su propio lenguaje comunicativo y que dependiendo de la especie no solo varían las características físicas, sino también las sociales. Algunas especies han desarrollado técnicas de caza o de cría muy diferentes a las de otras comunidades de ballenas.
Sinopsis: Una ballena queda varada en una remota orilla. Mientras lucha por salvar su vida, el espectador descubrirá la historia de estas extraordinarias criaturas, habitantes de los océanos del mundo.
Inspirada en el bestseller de Heathcote Williams, Las Guardianas del Planeta nos lleva a descubrir los territorios inexplorados y una sociedad bastante poco conocida: la de las ballenas, con sus extraordinarias habilidades y sus vidas increíblemente ricas y complejas. Una película sobre la vida en toda su diversidad, sobre el lugar del hombre en la Tierra y la necesidad vital de cooperación entre las especies que comparten nuestro planeta.
Dirigida por el experto director y documentalista, Jean-Albert Liévre, Las Guardianas del Planeta nos traslada a un apasionante viaje a lo largo y ancho del globo, con un rodaje de equipo muy reducido, en torno a 2 o 3 personas. Esto, además de favorecer el trabajo personal, consiguió que se rodasen planos y secuencias increíbles.

La filmación es extraordinaria por muchos motivos, uno de ellos la historia que hay detrás, por supuesto, pero otro muy importante es la forma en la que esta producción se ha llevado a cabo. Como estos animales viven por todo el mundo, se limitaron los desplazamientos de personal y equipos a lo largo del mundo. Por ejemplo, se decidió rodar una parte en México porque allí se encuentran tres especies concretas de ballenas, pero después el rodaje se extendió a Groenlandia, Argentina, Polinesia, Bretaña, Mediterráneo y Normandía.
Las condiciones del rodaje fueron complicadas. Uno de los mayores impedimentos fue esperar a que el agua estuviese clara y limpia en cada una de las escenas, además de que las propias ballenas dejasen acercarse al equipo de rodaje. Tampoco debía haber niebla o lluvia y la luz del sol debía estar lo suficientemente alta para iluminar a las ballenas.
Complicado, pero eficiente. Esta disciplina de rodaje ha logrado imágenes tan espectaculares como las de un amamantamiento en directo. La historia será narrada a través de la voz de Jean Dujardin, ganador del Óscar a mejor actor por la película The Artist y que en el documental dobla a la ballena que está contando toda la historia.




















