Un Drama Erótico que Rompe Moldes
La trama de Babygirl gira en torno a Romy, interpretada por Nicole Kidman, una ejecutiva de éxito que se embarca en un peligroso romance con su joven becario, encarnado por Harris Dickinson, mientras su marido, interpretado por Antonio Banderas, permanece en la oscuridad. La película se adentra en el delicado terreno del deseo, el poder y las dinámicas de género, presentando una historia cargada de tensión sexual y emocional.

Nicole Kidman, cuya carrera ha estado marcada por papeles complejos y desafiantes, ha recibido elogios unánimes por su interpretación en Babygirl. Su actuación ha sido descrita como una de las más valientes de su carrera, lo que ha generado una ola de comentarios entre la crítica internacional. «La mejor y más valiente actuación de Kidman», titula la BBC, mientras que The Hollywood Reporter la califica como «diversión perversa y jugosa».
Un Debate que Trasciende la Pantalla
Babygirl no solo ha causado revuelo por su contenido explícito, sino también por el debate que ha desatado sobre el feminismo y la libertad sexual. La película se ha posicionado en el centro de una conversación sobre cómo se representa el poder y la sexualidad femenina en el cine contemporáneo. «Nicole Kidman enseña al festival de Venecia a través del sexo extremo el camino hacia la libertad», afirma El País, mientras que Fotogramas subraya que el filme es un «tórrido thriller donde Nicole Kidman celebra la libertad femenina».
La actriz, que ha demostrado una vez más su capacidad para asumir riesgos en su carrera, expresó su nerviosismo ante la proyección de la película en un festival tan prestigioso como el de Venecia, comentando que preferiría que este trabajo se mantuviera en privado. Sin embargo, su actuación ha sido elogiada por su intensidad y la manera en que explora las complejidades del deseo y el poder.

Reacciones en el Festival
Las reacciones en la 81ª edición del Festival de Venecia han sido diversas, pero un punto en común es el impacto innegable que Babygirl ha tenido en la audiencia. Indiewire destaca la «química dinamita» entre Kidman y Dickinson, mientras que Telegraph la describe como «electrizante» y «ferozmente buena». En la misma línea, El Periódico subraya cómo «Nicole Kidman eleva el voltaje sexual de Venecia», encapsulando el poder de la película para provocar tanto reacciones físicas como intelectuales.
Una Propuesta Controvertida pero Necesaria
En un festival donde las propuestas suelen inclinarse hacia el arte y la reflexión, Babygirl ha sido la película que más ha sacudido los ánimos. Como señala elDiario: «Nicole Kidman se desata en Venecia con Babygirl, imponente en su discurso y en su puesta en escena». Por su parte, Kinotico no escatima en halagos al afirmar que es «la única película en Venecia que ha generado ampollas, exclamaciones, sudores, taquicardias y admiración».
La controversia y el entusiasmo que rodean a Babygirl subrayan su relevancia en el panorama actual del cine, donde las historias que desafían los tabúes y provocan debate son más necesarias que nunca. Con su valentía y audacia, tanto en la narrativa como en las interpretaciones, Babygirl se posiciona como una de las películas más comentadas de la temporada, y sin duda, una de las que dejará huella en la historia del cine contemporáneo.




















