El cine puede ser un espejo, un medio para reflejar las realidades más incómodas de nuestra sociedad. Y si hay alguien que entiende este principio, es Diego Luna. El actor y productor mexicano, conocido por su activismo tanto dentro como fuera de la pantalla, presentará Estado de silencio, el nuevo documental de Santiago Maza, en la 68ª edición de la Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci). Este largometraje es un retrato devastador y valiente de los riesgos extremos que enfrentan los periodistas en México, un país donde ejercer la libertad de prensa se ha convertido en una profesión de vida o muerte.

Luna no solo se presenta como productor ejecutivo de esta obra, sino como una voz comprometida con la defensa de los derechos humanos y la libertad de expresión. Durante la presentación especial el próximo 22 de octubre, Luna participará en un coloquio junto al director Santiago Maza, moderado por el escritor Ray Loriga, para profundizar en los oscuros paisajes que Estado de silencio explora: la violencia desatada en México desde la llamada guerra contra el narco y la cruel represión que sufren aquellos que se atreven a narrarla.
La urgencia de este documental no podría ser más oportuna. Desde el año 2000, más de 141 periodistas han sido asesinados en México, un país donde la impunidad es la norma, y donde el crimen organizado y la corrupción política se entrelazan en una narcopolítica que deja a los ciudadanos indefensos y a los periodistas en el centro del peligro. Según la ONG Artículo 19 y el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), México se encuentra sistemáticamente entre los países con los índices más altos de asesinatos de periodistas no resueltos.
A través de los testimonios de cuatro periodistas mexicanos, Estado de silencio da voz a quienes arriesgan sus vidas para exponer las verdades que muchos prefieren mantener ocultas. Este no es solo un documental sobre la violencia, es un grito por la justicia. Estos periodistas no solo son cronistas de la tragedia, sino también víctimas de un sistema que los persigue por ejercer su derecho a contar la verdad.

Fotograma Estado de silencio.
«Si el cine no se conecta con lo más profundo de nuestra vida en comunidad, no tiene sentido», afirma Luna sobre su participación en el proyecto. Y es precisamente esta conexión la que le da a Estado de silencio su profunda relevancia: no es solo un relato de horror, es un recordatorio de que la libertad de prensa es un pilar que no puede ceder ante la barbarie.
Diego Luna y su productora, La Corriente del Golfo, llevan años trabajando en proyectos que desafían las narrativas convencionales. Desde Chicuarotes, dirigida por Gael García Bernal, hasta Cassandro, donde Gael protagoniza a un luchador gay de la lucha libre mexicana, Luna ha demostrado una dedicación a contar historias que van más allá del entretenimiento. Con Estado de silencio, da un paso más al frente como un defensor activo de los derechos humanos en México.
Santiago Maza, formado en las prestigiosas escuelas de cine británicas, nos entrega aquí un documental que es tanto personal como político. Maza no es ajeno al mundo del documental comprometido, habiendo codirigido series como Duda razonable (Netflix) y El Tema, junto a Gael García Bernal.

El estreno de este documental en la Seminci no será solo un evento cinematográfico, sino también una llamada de atención, un recordatorio del peligro al que se enfrentan aquellos que luchan por la verdad en un país donde la violencia es cotidiana y la impunidad es la norma. En este contexto, Estado de silencio es un testimonio de resistencia, y Diego Luna, junto a Santiago Maza, nos invita a escuchar y a actuar. Porque, como nos recuerdan estos cuatro periodistas, el silencio no es una opción.




















