The Apprentice, se estrenará el 11 de octubre en cines y ha sido calificada como una poderosa reflexión sobre la política, la ambición y el poder. Estrenada mundialmente en la Competición del Festival de Cannes, este relato explora cómo la relación entre estos dos hombres no solo moldeó a Trump, sino que impactó profundamente en la cultura política estadounidense actual.


El cineasta iraní-danés Ali Abbasi, nominado al Oscar y célebre por sus trabajos como Border y Holy Spider, asegura que su película promete no ser una biografía convencional, sino un estudio íntimo y fascinante sobre la transformación de un joven Trump bajo la tutela de Cohn.
La semilla del éxito: Donald Trump y Roy Cohn, una relación que cambió Estados Unidos
Nueva York, años 70. Donald Trump, un joven ambicioso y decidido a dejar su huella en el mundo inmobiliario, lucha por salir de la sombra de su influyente padre, Fred Trump. En este contexto, aparece Roy Cohn , un abogado sin escrúpulos que vio en el joven Trump una oportunidad única para crear algo grande. «Cohn le enseñó a Trump cómo convertir un sistema corrupto en beneficio propio», explica el guionista Gabriel Sherman, autor de The Loudest Voice in the Room, un análisis del poder mediático en Estados Unidos. Para Sherman, esta relación es clave para entender cómo Trump aprendió a usar los medios, el engaño y la manipulación para avanzar en su carrera política y empresarial.
Abbasi hace hincapié en que The Apprentice no es una película biográfica tradicional de Trump. «No es un episodio de History Channel», señala el director, destacando que la película busca «contar una historia muy concreta a través de la relación entre Roy y Donald, y cómo esa relación transformó a ambos hombres y, en última instancia, a todo el sistema estadounidense.» En lugar de centrarse en los detalles biográficos de Trump, Abbasi explora un capítulo clave en su vida, uno que lo llevaría a convertirse en el personaje público divisivo que conocemos hoy.
Los protagonistas: Una transformación interpretativa

Sebastian Stan, conocido por sus papeles en superproducciones de Marvel, se sumerge en el personaje de Trump, presentando una faceta poco explorada: un joven más inseguro, aún en búsqueda de su identidad y su poder . Stan explica que su preparación fue exhaustiva: «Siempre estaba escuchando, viendo imágenes de él, tratando de meterme en su mente y entender cómo fue transformándose en lo que conocemos hoy».

Por su parte, Jeremy Strong (ganador del Emmy por Succession), ofrece un complejo Roy Cohn, despiadado, pero también profundamente humano. Para Strong, este papel fue una oportunidad de explorar un personaje que, aunque monstruoso, tenía una semilla de poder que ocultaba su propio dolor y rechazo. «Roy Cohn era un hombre ferozmente comprometido con su ideología y que aplastaba a cualquiera que se interpusiera en su camino», comenta Strong, quien dedicó meses a investigar la vida del abogado.
Esta relación entre mentor y protegido, que se presenta como el núcleo de la película, es vista por Gabriel Sherman como un cuento con moraleja sobre los peligros del poder sin escrúpulos . Sherman sostiene que la película revela cómo Cohn moldeó a Trump, enseñándole a nunca admitir la derrota y siempre atacar: «Lo único que importaba para ellos era ganar, y eso, en última instancia, es lo que hemos visto en la política estadounidense de hoy «.
Ali Abbasi: El desafío de retratar la transformación de un hombre y un sistema
El director, fiel a su estilo, mezcla el realismo con una sensibilidad casi Lynchiana , creando una atmósfera cargada de tensión que atrapa al espectador. «La transformación no es solo de Trump, sino también de Cohn a través de su relación», afirma Abbasi. «Queremos que el público vea la complejidad de estos hombres, más allá de las caricaturas políticas que todos conocemos».
La película también se presenta como una crítica al sistema estadounidense , que según el productor Matthew Baer , permitió que figuras como Trump y Cohn llegaran al poder. «Lo que vemos en la película no es solo la historia de dos hombres, sino un sistema corrupto que los elevó.» Abbasi espera que esta reflexión resuene con el público: «Este no es solo un ataque a Trump, es un examen de por qué figuras fuertes que retuercen la verdad son tan seductoras para la sociedad».




















