Rodrigo Sorogoyen presenta Los años nuevos en la inauguración de la 69ª Seminci, una serie que retrata a una pareja durante una década, con cada episodio centrado en una Nochevieja distinta. Sorogoyen, conocido por El reino y As bestas, explicó que concibió la serie como una obra cinematográfica, con capítulos únicos pero cohesivos, explorando subgéneros sin perder coherencia. El proyecto fue un desafío de producción, rodado en orden cronológico y con gran atención a la evolución de la trama y personajes.

Rodada en orden cronológico, Los años nuevos sigue a una relación de pareja durante diez años, retratando en cada capítulo una Nochevieja diferente. «Yo tenía muy claro que tenía ser una década», menciona Sorogoyen, «Son diez momentos de nuestros personajes en Nochevieja. Había mucho riesgo de que se parecieran bastante, por lo que intentamos, siempre desde lo verosímil, hacer diez películas muy distintas, a la vez que ir, por supuesto, avanzando en la trama y la evolución de esta pareja».


Aunque Los años nuevos sea promocionada como una serie de Rodrigo Sorogoyen, este enfatiza que se trata de un trabajo de naturaleza colectiva. «La siento una serie muy común», dice, alabando la participación de los codirectores David Martín de los Santos (La vida era eso) y Sandra Romero (Por donde pasa el silencio), así como el papel de los protagonistas, Francesco Carril e Iría del Río, a quienes define como «el alma de la serie».
Sobre el trabajo de interpretación, Carril apunta: «Ese grado de intimidad que se puede ver en la serie, esa relación que hemos construido también viene mucho de la forma de trabajar de Rui. Es una persona que empieza a compartirte muchas cosas de la serie que no solo tienen que ver con tu propio trabajo, sino también con ciertas decisiones estéticas, de arte y de guion. Ese compartir de su propia visión como cineasta te hace sentir parte de algo. Esto es importante porque muchas veces los actores parece que estamos allí para y sólo exclusivamente para nuestro oficio, pero cuando te sientes parte, cosa que no ocurre muy a menudo, sientes el proyecto tuyo también».
Los actores, que dan vida a la pareja conformada por los treintañeros Ana y Óscar, hablaron también de la compatibilidad que encontraron con el otro al momento de rodar. «La suerte de que hemos conectado. Me es muy fácil enamorarme de ti, de tu persona, de tu forma de estar. Nos hemos conocido en tiempo récord y eso también ha sido fundamental para poder aproximarnos como nos hemos aproximado a ese nivel de intimidad», señala del Río: «Las químicas no se eligen y ha sido mérito de Rodrigo también ver que esa química existía».


Lo anterior, además, fue central para el rodaje de las escenas de sexo. «El diseño de las escenas empezó por la palabra. Primero hicimos un gran ejercicio de poner todo en palabras, para luego ponerlo en pie a nivel coreográfico, traducirlo en movimientos. En todo momento Fran y yo tuvimos mucha comodidad», señala del Río. Destaca también el valor de un set con una fuerte presencia femenina, lo que Carril define como un lugar seguro: «Estas secuencias no se habrían podido rodar si no se sabe generar un vínculo: de trabajo, pero también de vida y amistad».




















