El estreno de la segunda temporada de Fallout en Amazon Prime ha reavivado el interés por el universo posapocalíptico de la saga. Para quienes quieran seguir explorando el Yermo más allá de la pantalla, Fallout 76: Burning Springs ofrece un recorrido por localizaciones icónicas y nuevas zonas llenas de peligro, misterio y supervivencia, inspiradas en algunos de los escenarios más recordados de la franquicia.

El éxito de la segunda temporada de Fallout en Amazon Prime ha vuelto a poner el foco en uno de los universos posapocalípticos más reconocibles del entretenimiento. La serie ha recuperado escenarios emblemáticos de los videojuegos, como New Vegas o Shady Sands, y ha despertado el interés tanto de los seguidores de siempre como de nuevos espectadores que ahora quieren profundizar en la saga más allá de la pantalla.
Para quienes desean seguir explorando el Yermo, Fallout 76 se presenta como una continuación natural de esta experiencia. Su nueva actualización, Burning Springs, amplía el mapa de Appalachia con una región marcada por la violencia, la supervivencia y las tensiones entre facciones, ofreciendo espacios que recuerdan al tono y la estética vistos en la serie y en entregas clásicas como Fallout: New Vegas o Fallout 3.
Entre los lugares más llamativos se encuentra Dino Peaks Mini Golf, un antiguo campo de minigolf prebélico convertido en un extraño oasis de ocio en mitad del caos, donde la iconografía de los dinosaurios contrasta con los peligros que acechan a sus visitantes. Muy cerca se alza el Reino de Óxido, territorio dominado por una facción de saqueadores que gobierna con mano dura desde un complejo industrial repleto de chatarra, jaulas y arenas de combate.
El recorrido continúa en Athens, una ciudad universitaria abandonada que refleja la decadencia del mundo tras la guerra nuclear. Sus calles desiertas y edificios en ruinas esconden amenazas constantes, pero también valiosos restos del pasado para quienes se atrevan a adentrarse en la antigua universidad. En contraste, Highway Town funciona como uno de los principales núcleos comerciales de la región, un punto de encuentro donde el agua potable y la neutralidad son bienes tan valiosos como escasos.
Otros espacios reconocibles para los seguidores de la saga hacen acto de presencia, como el Super-Duper Mart, un supermercado prebélico saqueado hasta el extremo y ahora utilizado como refugio por distintos objetivos de búsqueda de recompensas. Tampoco falta el Desguace Clandestino, una antigua estación Red Rocket reconvertida en bastión de los saqueadores, donde el comercio y la violencia conviven en un equilibrio inestable.
Con Burning Springs, Fallout 76 amplía su mundo con nuevas historias de supervivencia, alianzas frágiles y luchas por el control del territorio. Tanto para quienes se acercan por primera vez al universo Fallout como para los veteranos de la franquicia, la actualización propone un viaje por el Yermo que conecta directamente con el imaginario que ha vuelto a conquistar al público gracias a la serie de Amazon Prime.




















