La plataforma reclama que el pago en metálico sea considerado infraestructura crítica y alerta de los riesgos de exclusión y dependencia tecnológica
En un contexto de digitalización acelerada de los medios de pago, la plataforma Denaria ha logrado posicionar la defensa del dinero en efectivo en el centro de la agenda pública, mediática e institucional. Su objetivo es garantizar que billetes y monedas sigan siendo accesibles, aceptados y protegidos como medio de pago esencial tanto para ciudadanos como para comercios.
La organización sostiene que la expansión de pagos electrónicos, aplicaciones móviles y sistemas sin contacto no debe traducirse en la desaparición práctica del efectivo. Por el contrario, defiende un modelo de coexistencia real entre formatos de pago, donde el dinero físico mantenga su plena operatividad.
El actual escenario económico —marcado por la transformación de los sistemas de pago, la automatización comercial y la preocupación por la resiliencia ante crisis— ha servido de marco para que la plataforma intensifique su actividad informativa y propositiva.
El efectivo como derecho y como red de seguridad
Denaria plantea que el efectivo no es solo una preferencia de consumo, sino un elemento de garantía ciudadana. Su enfoque se apoya en tres pilares: inclusión financiera, libertad de elección en el pago y seguridad ante fallos tecnológicos o emergencias.
Según su análisis, la reducción de la aceptación del efectivo puede generar barreras directas para determinados colectivos, especialmente personas mayores, ciudadanos con menor acceso digital y hogares de rentas bajas. A ello se suma —señalan— el riesgo de dependencia total de infraestructuras tecnológicas que pueden fallar por causas técnicas, energéticas o de conectividad.
La campaña de la plataforma resume este enfoque con un lema directo: “Cuando todo se apaga, el efectivo se enciende”, en referencia a su utilidad en situaciones de interrupción de sistemas electrónicos.
Estrategia de presencia en medios y presión informativa
La plataforma ha desplegado una estrategia continuada de comunicación basada en notas de prensa periódicas, informes y posicionamientos públicos. Entre los asuntos que ha llevado a los medios figuran recordatorios sobre la obligación de aceptar efectivo en comercios, advertencias sobre el aumento de quejas de consumidores por negativas de pago en metálico y llamamientos a reforzar la red de acceso al dinero físico.
También ha reclamado la elaboración de un plan nacional de resiliencia que incluya el efectivo como infraestructura crítica, con medidas que garanticen disponibilidad de cajeros, cobertura territorial y operatividad en escenarios de contingencia.
Un observatorio para el análisis del sistema de pagos
Además de su labor divulgativa, Denaria mantiene un observatorio que publica análisis técnicos sobre la evolución del ecosistema monetario. Sus estudios abordan los riesgos de una sociedad sin efectivo, el impacto de las monedas digitales oficiales, los cambios regulatorios en medios de pago y el aumento de la trazabilidad en las transacciones electrónicas.
Los informes también examinan la relación entre privacidad y dinero físico, así como el papel del efectivo en emergencias y desastres. Este enfoque permite a la organización intervenir en el debate con base documental y comparativa, más allá del posicionamiento ideológico.
Iniciativas de sensibilización y participación ciudadana
La actividad de la plataforma incluye campañas de concienciación dirigidas al público general. Entre ellas destacan concursos de vídeo para jóvenes sobre el valor del efectivo, difusión de datos sobre hábitos de pago por nivel de renta, reconocimientos a entidades comprometidas con el acceso al dinero físico y un canal gratuito de recepción de quejas de usuarios.
Con estas acciones, Denaria busca ampliar la conversación más allá del ámbito financiero y regulatorio, incorporando a consumidores, pequeños comercios y nuevos usuarios digitales.
La pregunta clave: ¿se puede pagar en efectivo cuando hace falta?
El eje práctico de la organización se resume en una cuestión concreta: si un ciudadano puede pagar en efectivo cuando lo necesita. Para responderla, la plataforma analiza disponibilidad de cajeros, aceptación comercial, restricciones operativas y barreras indirectas al pago físico.
Su postura es que la convivencia entre medios de pago solo es válida si es efectiva en la práctica diaria. En ese sentido, advierte de que la desaparición progresiva de la aceptación del efectivo puede producirse no por prohibición formal, sino por obstáculos operativos.
Equilibrio frente a sustitución
Denaria subraya que su planteamiento no es de confrontación con los medios digitales, sino de equilibrio. Defiende la innovación financiera, pero reclama que no se traduzca en la eliminación de alternativas que considera esenciales para la libertad de pago y la inclusión.
Con una actividad constante en medios, producción de análisis y campañas públicas, la plataforma ha convertido la defensa del efectivo en un tema de interés sostenido, vinculándolo a derechos del consumidor, resiliencia económica y autonomía ciudadana.

















