El 29 Festival de Málaga, organizado por el Ayuntamiento de Málaga a través de Málaga Procultura, rindió homenaje al cineasta Jaime Chávarri con la proyección de El desencanto, reconocida como Película de Oro de esta edición, y la entrega de la Biznaga Honorífica.


La proyección y el coloquio pusieron en valor una obra que, medio siglo después de su estreno en el Festival de San Sebastián, sigue interpelando al espectador con temas universales como las relaciones familiares, la salud mental, la militancia política y los límites del género documental. La película, germen del “cine de lo real” en los primeros años de la Transición, sufrió la censura y la crítica de medios conservadores, consolidándose como un hito del cine posfranquista.
En su intervención, Jaime Chávarri recordó cómo surgió la película: “Hoy en día no habría hecho cine. Entonces acababa de terminar Derecho, rodaba películas con amigos y fue el productor Enrique Cerezo quien me ofreció este proyecto”, afirmó. Por su parte, la actriz Ana Rujas calificó El desencanto como “inspiradora para cualquier creador y persona: te marca por el dolor familiar o por la clase social de cada uno”.

Durante el acto, Valeria Camporesi, directora de la Filmoteca Española, destacó que la obra es “insólita, sorprendente, espontánea” y subrayó su relevancia histórica como parte de la etapa final del franquismo, con un impacto que trasciende el cine español y le confiere importancia en la historia del cine mundial. José Luis Rebordinos, director del Festival de San Sebastián, señaló que “es de justicia” recuperar y proyectar El desencanto en Málaga.
El libro El desencanto. 50 años, presentado ayer, analiza la creación, el itinerario y las repercusiones de la película e incluye una entrevista con Chávarri sobre el contexto y los desafíos de su producción. Carlos F. Heredero calificó la iniciativa de “aventura apasionante”, mientras que Felipe Cabrerizo resaltó la calidad cinematográfica de la obra: “Lo que más me ha sorprendido es la capacidad de Jaime, teniendo en cuenta el momento histórico en el que crea la película”.
Durante el coloquio, participaron también la actriz Lucía Zamora, la escritora y cineasta Marta Medina, y el productor y presidente de EGEDA, Enrique Cerezo, quienes subrayaron la importancia de preservar y difundir este patrimonio fílmico español. Juan Antonio Vigar, director del Festival de Málaga, destacó el esfuerzo conjunto por recuperar y poner en valor obras esenciales para la historia del cine nacional.

Con esta proyección y homenaje, el Festival de Málaga reafirma su compromiso con la memoria del cine español, recuperando clásicos que siguen siendo referencia artística y cultural, y consolidando la figura de Jaime Chávarri como uno de los directores más influyentes del posfranquismo y la Transició



















