Tras un año a la sombra, Moncloa: Cuatro estaciones, la docuserie sobre el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, ha encontrado un espacio en el diario El País. Esta serie, que explora los entresijos de la Moncloa y el día a día del líder del Ejecutivo español entre 2022 y 2023, ha sido objeto de controversia desde que se anunció su producción. El Gobierno ha defendido el proyecto como un ejercicio de transparencia que «hará más atractivo» a España a nivel internacional, mientras que su verdadera naturaleza es cuestionada al ser considerada una herramienta de propaganda política.

Un proyecto difícil de emitir: La odisea de Las cuatro estaciones
Desde su concepción, la serie se enfrentó a un difícil camino hacia la distribución. A pesar de estar respaldada por dos grandes productoras, The Pool y Secuoya Studios (la cual forma parte del conglomerado Secuoya Grupo de Comunicación, presidido por el exembajador de Estados Unidos en España, James Costos), ninguna de las grandes plataformas de streaming aceptó emitirla. Según reportes de medios como ABC, gigantes como Netflix, Amazon Prime Video e incluso Mediaset rechazaron el proyecto, dejándolo en un limbo por más de un año.
El rechazo de plataformas que suelen buscar contenidos de interés público y político plantea preguntas sobre el tono y la naturaleza de la serie. ¿Por qué un documental que promete ser un ejercicio de transparencia y de apertura de la presidencia a los ciudadanos fue rechazado por tantas plataformas?
El objetivo oficial: Atraer y abrir las puertas de la Moncloa
El Gobierno de Pedro Sánchez ha defendido la serie desde un principio, subrayando su valor como herramienta para mejorar la percepción internacional de España. En varias ocasiones, la Moncloa ha argumentado que la serie contribuirá a hacer el país más atractivo y que es un ejemplo de transparencia por parte del Ejecutivo.
No obstante, las críticas han sido numerosas. Muchos han visto este enfoque como una simple estrategia de propaganda política, especialmente en un año que fue marcado por elecciones y tensiones políticas en España. Para algunos, el timing del proyecto y la constante negativa de las plataformas refuerzan la idea de que la docuserie no es más que un intento de mejorar la imagen pública del presidente.
El papel de El País y su relación con el proyecto
Finalmente, el diario El País ha decidido dar cobijo a la serie, y será el medio encargado de difundirla. Es importante destacar la estrecha relación entre José Miguel Contreras, jefe de contenidos del Grupo Prisa (propietario de El País), y Pedro Sánchez. Contreras es uno de los asesores más cercanos al presidente y ha sido un importante gurú de la comunicación en su entorno. Este vínculo ha generado sospechas de que la serie encontró finalmente un hogar en un medio afín, donde se garantiza que tendrá un tratamiento acorde con la visión que Moncloa desea transmitir.
La elección de El País como plataforma exclusiva para la serie sugiere también un esfuerzo por mantener el control narrativo sobre el contenido y el mensaje de la docuserie, evitando así la exposición a posibles críticas que podría haber enfrentado en otras plataformas de streaming más globales y con una audiencia más diversa.
¿Transparencia o propaganda? El debate detrás de Las cuatro estaciones
El director de la docuserie, Curro Sánchez Varela, ha defendido la serie y al presidente. En entrevistas, ha descrito a Pedro Sánchez como una persona tranquila, reflexiva y afable, particularmente cuando baja la presión de su cargo. El contenido del documental, que profundiza en los aspectos más confidenciales de la Presidencia, como los operativos de seguridad y la toma de decisiones, también ha sido cuestionado por algunos sectores que lo consideran un ejercicio de relaciones públicas más que un verdadero esfuerzo por promover la transparencia.
El largo camino a la pantalla: Factores detrás del rechazo
El difícil camino que ha recorrido Las cuatro estaciones desde su finalización en 2023 hasta encontrar finalmente un hogar en El País es inusual para una producción de este tipo, que generalmente contaría con amplio interés dada la relevancia política y el acceso inédito al funcionamiento interno del Gobierno español.
Por un lado, las grandes plataformas de streaming suelen ser cuidadosas con los contenidos políticos, especialmente aquellos que pueden ser percibidos como sesgados o propagandísticos. Documentales que se centran en figuras políticas en activo, como en este caso Pedro Sánchez, corren el riesgo de ser recibidos como herramientas de comunicación política más que como piezas documentales imparciales. Este podría haber sido un factor clave en la decisión de plataformas como Netflix o Amazon de no adquirir el proyecto.




















