
Dubrovnik, la ciudad amurallada que se asoma al mar Adriático, ha pasado de ser un tesoro histórico de Croacia a convertirse en uno de los destinos turísticos más icónicos del mundo gracias a su papel estelar como Desembarco del Rey en la exitosa serie Juego de Tronos. Desde que HBO la eligió como escenario principal de la capital de los Siete Reinos, el turismo en la ciudad ha crecido más de un 30%, y las calles medievales rebosan visitantes armados con cámaras, mapas… y muchas ganas de sentirse parte de Poniente.
Con sus murallas perfectamente conservadas, sus callejones empedrados y sus vistas panorámicas sobre el Adriático, Dubrovnik ofrecía el decorado perfecto sin necesidad de artificios. La Puerta de Pile, la Fortaleza de Lovrijenac o el Monasterio Dominico son solo algunos de los puntos que se transformaron en escenarios memorables de la serie, como la Fortaleza Roja o las escaleras donde Cersei protagonizó su famoso “paseo de la vergüenza”.

Hoy, la ciudad ha sabido reinventar ese fenómeno en una experiencia turística de primer nivel. Rutas guiadas temáticas, exposiciones interactivas y tours en barco reproducen la travesía de los Lannister y los Stark con precisión cinematográfica. Incluso el puerto viejo ofrece excursiones que conectan la historia real de la antigua Ragusa con el universo fantástico de George R. R. Martin.
Sin embargo, el impacto del turismo de pantalla también ha planteado desafíos: la presión turística ha obligado a las autoridades locales a limitar el número de cruceros y visitantes diarios para proteger el patrimonio histórico. Aun así, Dubrovnik ha encontrado en su fama televisiva una oportunidad de oro para fusionar su legado cultural con el entretenimiento global.
Hoy, visitar Dubrovnik es mucho más que una escapada al Adriático: es una inmersión en el corazón de la fantasía épica, donde la piedra, el mar y la ficción se confunden hasta el punto de que uno no sabe si está en Croacia o en los Siete Reinos.
En resumen, la antigua perla dálmata ya no solo brilla por su historia… sino también por su papel en la cultura pop mundial.



















