
En el corazón de Cuenca se erige el Castillo de Belmonte, una fortaleza gótico-mudéjar que ha sido escenario de grandes rodajes, desde El Cid (1961) hasta Los señores del acero (1985). Su mezcla de historia y leyenda lo convierte en una parada obligatoria para los viajeros cinéfilos.
Levantado en el siglo XV por el marqués de Villena, el Castillo de Belmonte es una de las construcciones medievales mejor conservadas de España. Su planta estrellada, sus muros rojizos y su interior perfectamente restaurado han seducido tanto a directores de cine como a visitantes que buscan un viaje al pasado.
Durante el rodaje de El Cid, protagonizada por Charlton Heston y Sofía Loren, el castillo se transformó en un escenario épico. Décadas después, Paul Verhoeven lo eligió como localización principal para Los señores del acero, consolidando su estatus como uno de los castillos más filmados del país.
Hoy, Belmonte no solo se visita: se vive. Entre sus actividades hay recreaciones históricas, visitas teatralizadas y eventos que permiten al público descubrir los secretos del rodaje y la historia real tras sus muros. Es un ejemplo perfecto de cómo el cine puede devolver la vida —y la atención global— a un monumento medieval.



















