El histórico espacio cultural refuerza su programación cinematográfica con una selección de estrenos nacionales e internacionales que consolidan su papel como referente del cine contemporáneo en Madrid. A finales de febrero acogerá además un ciclo dedicado a los Premios Goya con títulos destacados como Los Domingos y Sirat.

El Palacio de la Prensa intensifica su compromiso con el cine de autor y el cine independiente mediante una programación que combina estrenos destacados y propuestas habituales en el circuito de festivales internacionales. En pleno corazón de la Gran Vía, el histórico edificio impulsa una cartelera centrada en obras con identidad propia y marcada mirada autoral, reforzando su papel como espacio de referencia para el cine contemporáneo en Madrid.
Durante las próximas semanas, la programación incorporará títulos como El agente secreto (20 de febrero); Sorry, Baby (27 de febrero); y, ya en marzo, Aves de corral, El último vikingo y El mago del Kremlin, todas con estreno el 6 de marzo. A ellas se sumarán Amarga Navidad, la nueva película de Pedro Almodóvar, el 20 de marzo, y Una hija en Tokio, el día 27 del mismo mes.
Esta combinación de estrenos nacionales e internacionales refleja una línea de programación coherente con el posicionamiento del Palacio de la Prensa: ofrecer al público madrileño cine de calidad, con personalidad y recorrido cultural.
Por otra parte, durante la última semana de febrero el espacio acogerá un ciclo dedicado a los Premios Goya que permitirá revisitar algunos de los títulos más reconocidos de los últimos meses. Entre ellos, Sirat y Los domingos, dos obras que han marcado la conversación cinematográfica reciente y que regresan a la gran pantalla en un contexto significativo para el cine español.
Una programación que dialoga con el presente
La selección responde a una propuesta pensada para espectadores que buscan historias singulares y una experiencia que trasciende el consumo inmediato. En este sentido, el Palacio de la Prensa se posiciona como punto de encuentro para quienes entienden el cine como expresión cultural y artística.
En un contexto marcado por la transformación de los hábitos de consumo audiovisual y el auge de las plataformas digitales, el espacio reivindica el valor diferencial de la sala de cine: la experiencia colectiva, la calidad técnica de proyección y sonido, y el encuentro entre espectadores como propuesta cultural compartida.
Este impulso al cine independiente se inscribe en una tradición histórica ligada al séptimo arte. Desde sus primeras proyecciones en los años veinte hasta convertirse en uno de los grandes espacios culturales de Madrid, el Palacio de la Prensa ha actuado como termómetro de la vida cultural de la ciudad. Hoy, esa herencia se actualiza mediante una programación que apuesta por propuestas que reflexionan, incomodan y emocionan.
Un espacio histórico en constante transformación
Este enfoque forma parte del proceso de renovación cultural que vive el edificio. Sin perder su esencia ni su vocación popular, el Palacio de la Prensa demuestra su capacidad para adaptarse a los nuevos hábitos culturales con una programación reconocible y alineada con el cine contemporáneo.
Con esta apuesta, el Palacio de la Prensa refuerza su papel como agente cultural activo en el centro de Madrid, comprometido con la diversidad cinematográfica y con la creación actual.

















