
Tras más de una década de silencio, el artista regresa a los escenarios con un concierto que emocionó a Zaragoza y promete seguir recorriendo ciudades y corazones.
Zaragoza vivió el pasado 12 de octubre un reencuentro histórico con la música local: el artista zaragozano que lideró Distrito 14 volvió a subirse a un escenario tras años de ausencia, esta vez para un público entregado que convirtió el día del Pilar en una celebración de emociones. Según sus propias palabras, nunca había escuchado sonar tan fuerte el estribillo de “Días de Gloria”, un momento que define el espíritu del concierto: auténtico, visceral y lleno de “Demasiado Corazón”, como él mismo confesó, evocando a su admirado Willy DeVille.
El artista agradeció a sus seguidores de España, Europa, Japón y América, recordando que muchos de ellos lo acompañaron a lo largo de su trayectoria: desde asistir a conciertos, comprar discos, leer sus artículos o coincidir en festivales de cine. Para él, los números no definen el valor de un artista, pero la intensidad de la ovación y la emoción compartida dejan claro que su música sigue viva en el público.
El repertorio incluyó canciones de su disco Quedaron Atrás y tres temas inéditos de 1998 que jamás habían sonado en directo, junto a una cuidadosa selección de música de otros artistas que ambientó el inicio del evento y la despedida del público.
Además, el artista destacó la labor de su banda: Enrique Mavilla (bajo y coros), Mané Larregla (guitarra), José Luis “Fletes” (batería), Pepe Vázquez (guitarra y coros) y Jorge “Lisbo” (teclados y coros), así como a los fotógrafos Fernando Rojano y Antonio Pax, responsables de capturar la magia del momento.
Con un regreso marcado por la emoción y el compromiso de seguir creando y tocando, el artista promete no detenerse: “Después de muchos años he vuelto para quedarme… espero tener la oportunidad de ir a tocar para ti, allí donde vives”.




















