Tras cerrar su cuenta de X por proclamar su admiración por Hitler, el rapero pone a la venta una camiseta con una esvástica en su web.

El arte de la provocación o un paso sin retorno
Kanye West —o Ye, como se hace llamar desde su cambio de nombre legal— vuelve a estar en el centro de la polémica. Esta vez, por poner a la venta una camiseta blanca con una esvástica a un precio de 19,95 dólares en su página web oficial. Esta decisión llega tras sus recientes declaraciones en X (antes Twitter), donde se proclamó admirador de Adolf Hitler, un «nazi» convencido y un autodeclarado «racista».
El gesto ha sido ampliamente condenado por organizaciones como la Liga Antidifamación, que denunció públicamente el lanzamiento de la camiseta, etiquetada en la web como HH-01, un presunto código para «Heil Hitler». «No hay excusa para este tipo de comportamiento», declaró la organización, criticando también que West haya promocionado el producto durante la Super Bowl, uno de los eventos televisivos más importantes del año.

Un «performance artístico» que cruza límites
West, conocido por sus extravagancias y salidas de tono, se refirió a la camiseta como su “mejor pieza de arte performativo”, algo que supuestamente llevaba años planeando. Al visitar su página web, lo único disponible para la venta es la polémica prenda, en diferentes tallas.
El escándalo no solo ha generado repudio entre sus seguidores, sino que ha llevado a que celebridades como David Schwimmer y el periodista Piers Morgan lo tachen de «troll vil y demente».
¿Autocensura o expulsión de X?
Tras sus incendiarios comentarios, la cuenta de X de West ha sido desactivada. Aún no está claro si fue decisión del propio artista o una medida impuesta por la plataforma, que ya lo había restringido en 2022 por publicaciones antisemitas.
Lejos de retractarse, Ye ha declarado abiertamente que “nunca se disculpará” por sus palabras sobre la comunidad judía, afirmando que “los estereotipos existen por una razón y son ciertos”.
Una carrera teñida de controversias
Este nuevo episodio se suma a una larga lista de escándalos que han marcado la carrera del rapero: desde defender la esclavitud hasta declaraciones misóginas sobre su pareja, la modelo Bianca Censori, a quien describió como «subordinada a su dominio».
Lo que en algún momento fue visto como el genio provocador detrás de la música de una generación, ahora parece haber cruzado una línea que ni el público ni la industria parecen dispuestos a tolerar.
¿Arte o simple provocación peligrosa? Lo cierto es que Kanye West parece decidido a seguir encendiendo el debate mientras su figura se hunde cada vez más en la controversia y el rechazo social.



















