La función se puede ver los sábados y domingos a las 19h en Teatro Tribueñe (Calle Sancho Dávila 31, Madrid) excepto el domingo 27 de noviembre.

Shakespeare fue duro en su creación con el matrimonio Macbeth, que fueron reyes coherentes y pacíficos, en la medida de aquellas realidades cinco siglos antes de los tiempos reflejados en su obra.
Lady Gruoch, nieta del rey Kenneth III creció adoptada por el rey Duncan, que había acabado con la vida de toda su familia. Lady Gruoch creció en silencio… y ahora nuestra obra le da la voz.
El diferente punto de vista hacia los hechos abre nuevos caminos de comprensión de la tragedia. La historia da un vuelco invitándonos a compadecer, comprender, rechazar y reflexionar. ‘La bendición de Dios os acompañe’ y ‘A todos los que deseen trocar el mal en bien’ y ‘A los enemigos en amigos‘ La conciencia torturada de Lady Macbeth huye por el hilo del delirio y del suicidio. ‘Tierra borra mis pasos’ ese final es la configuración humana de Lady Macbeth.
«No es la primera vez que me acerco a Shakespeare que junto a Cervantes, dos genios que convivieron en el mismo tiempo, alertaban a la humanidad del precario estado de la consciencia del hombre. De ellos viene ‘La razón de la sinrazón que a mi razón se hace’ y ‘falsa creación de un cerebro delirante’. En nuestra sociedad cada vez más desnaturalizada, desarticulada y manipulada, confundiendo toda la armonía de la tierra, donde la infamia tiene el rostro de la virtud, donde la violencia es símbolo de la modernidad y la campana de los difuntos toca sin que ya nadie se pregunte por quien” afirma Irina Kouberskaya.




















