
El documental debut de Shoshannah Stern narra la vida de Marlee Matlin, primera actriz sorda en ganar un Oscar, explorando sus logros en Hollywood, su activismo por la inclusión y la dura experiencia de abuso que vivió con William Hurt. A partir del 24 de octubre, el filme se estrena en Filmin en un formato íntegro en lengua de signos americana.
El documental Marlee Matlin: Ya no estoy sola, dirigido por la actriz sorda Shoshannah Stern en su debut tras la cámara, se estrenará en Filmin el viernes 24 de octubre. La película ofrece un relato íntegro en lengua de signos americana (ASL) de la vida y carrera de Marlee Matlin, la primera actriz sorda en ganar un Oscar por Hijos de un dios menor (1987), y destaca otros hitos de su trayectoria, como su papel en la ganadora del Óscar CODA: Los sonidos del silencio (2021). Tras su presentación en Sundance y su paso por el Atlàntida Mallorca Film Fest, el filme profundiza en la trayectoria de Matlin como pionera de Hollywood, su activismo por los derechos de la comunidad sorda y su lucha por una industria más inclusiva.
Una vida de éxito y abusos
El documental traza el vertiginoso ascenso de Matlin, que con solo 21 años se convirtió en la primera actriz sorda en ganar un Oscar y la más joven en recibir el galardón en la categoría de Mejor Actriz. Otorga gran peso al episodio más controvertido y doloroso de su vida personal: su relación con William Hurt, actor principal de Hijos de un dios menor, marcada por abusos físicos y psicológicos. Matlin relata con honestidad los episodios de violencia sufridos y aborda sin ambages las secuelas de esa experiencia en su desarrollo como artista y persona.

El filme también revela su lucha contra las adicciones, su decisión de alternar habla y lengua de signos en la ceremonia de los Oscar de 1988, que provocó críticas y cierta distancia con parte de la comunidad sorda, y celebra su incansable activismo por la inclusión. Gracias a su liderazgo, la legislación estadounidense incorporó el subtitulado obligatorio en televisión y, más tarde, en plataformas de streaming. Con un recorrido que va de Hijos de un dios menor a CODA: Los sonidos del silencio, la cinta ofrece un relato honesto de una pionera cuya vida personal y profesional ha impulsado profundos cambios en Hollywood.
ASL en primer plano
La directora Shoshannah Stern junto a Marlee Matlin.
El documental renuncia a la voz en off y sitúa la lengua de signos americana como único hilo narrativo. Cada conversación en ASL aparece en pantalla completa, sin traducciones superpuestas, mientras que los testimonios de personas oyentes se muestran en pantalla dividida. La película propone un dispositivo de conversación íntima entre Matlin y Stern, que profundizan juntas en experiencias y reflexiones. Este formato directo permite al espectador sentir la fuerza de las expresiones de Matlin y de otros protagonistas sordos, mostrando al mismo tiempo la interacción con voces oyentes.
Por decisión expresa de sus creadores, la película se ofrece en Filmin con subtítulos para personas sordas (SPS), que incluyen descripciones de sonidos, música, tonos y cualquier elemento relevante del ambiente sonoro, asegurando la comprensión plena de la obra.
Actores sordos en la industria: la lucha por la autenticidad
Uno de los temas centrales del documental es la persistente dificultad que enfrentan los actores sordos para conseguir papeles auténticos en cine y televisión. Hollywood sigue apostando por actores oyentes para personajes sordos, generando protestas dentro de la comunidad: el 69 % de consumidores sordos considera clave que dichos papeles sean siempre interpretados por actores sordos, defendiendo tanto la autenticidad como la equidad laboral.
Matlin, referente absoluto del colectivo, lo ha vivido en primera persona: “He visto demasiadas veces que actores oyentes asumen el papel de personajes sordos. Ya hemos tenido suficiente de eso. Es hora de que yo y otros actores sordos podamos alzar la voz. Estamos aquí. Nuestros talentos son válidos”. Su trayectoria también refleja otro obstáculo: el encasillamiento. Habitualmente, a los actores sordos solo se les ofrecen papeles de personajes sordos, limitando su desarrollo profesional. La propia Matlin rompió esta regla al interpretar a una mujer oyente en la TV-movie Against Her Will: The Carrie Buck Story (1994), aunque sigue siendo una excepción en Hollywood.




















