
Los disfraces tradicionales mantienen su supremacía. La Bruja, el Vampiro y el Zombi son los más buscados, encabezando el ranking de popularidad, especialmente entre el público infantil. Se observa un auge de los disfraces caseros, lo que indica una tendencia hacia la creatividad y el ahorro familiar.
En el ámbito audiovisual, las películas clásicas de terror superan a los estrenos recientes. Títulos como Scream, El Resplandor y La Monja son los más consultados, mostrando una clara preferencia por los íconos del género.
Finalmente, la festividad impulsa los planes familiares. Las búsquedas de manualidades, decoración del hogar y dibujos de Halloween crecen notablemente, junto con el interés por parques temáticos como PortAventura y Parque Warner. Estos datos reflejan que Halloween se afianza como una celebración familiar e integral.



















