El debut en la ficción de Oriol Cardús mezcla comedia y drama existencial en una historia sobre segundas oportunidades

El próximo 5 de junio se estrena en cines Una pistola, una bala y un oso panda, el primer largometraje de ficción del cineasta Oriol Cardús, una propuesta que combina humor, drama existencial y una fuerte carga simbólica.
La película está protagonizada por Alain Hernández, José Troncoso y Teresa Ferrer, y cuenta además con la participación de Petra Martínez, Emma Ozores, Patricia Conde, Mar Ulldemolins, Carles Martínez, Francesc Ferrer y Dafnis Balduz, configurando un reparto coral que refuerza el tono híbrido del filme.

La historia sigue a Saúl, un director de cine en crisis personal y profesional que, tras ser abandonado por su pareja y encontrarse en una situación económica límite, atraviesa una profunda depresión. Su vida da un giro inesperado cuando aparece un misterioso paquete en su rellano que contiene un revólver, una bala y una nota enigmática. A partir de ese momento, Saúl, junto a sus dos mejores amigos, se embarca en una aventura imprevisible donde la realidad y los sueños se entrelazan constantemente.
Con esta premisa, la película plantea una reflexión sobre el fracaso, el victimismo y la necesidad de arriesgar para encontrar nuevas oportunidades, construyendo un relato que oscila entre lo absurdo y lo emocional.
El proyecto cuenta con un equipo técnico destacado, entre ellos Daniel Losada en la dirección de fotografía, Maite Sánchez como directora de arte, Edu Arruga en la jefatura de postproducción, Nicolás Celery en sonido y Joan Solsona en el montaje, además de la participación de profesionales reconocidos como Marc Orts en sonido y Lluís Castells en efectos especiales.

Producida por Sin Parpadear S.L., compañía fundada por el propio Oriol Cardús junto a Jordi Carbonell, la película ha sido rodada en distintas localizaciones de Catalunya y cuenta con un presupuesto de 5 millones de euros, financiados íntegramente mediante inversión privada.
Con esta ópera prima, Oriol Cardús da el salto del ámbito publicitario al cine de ficción con una propuesta personal que busca conectar con el espectador a través de la emoción, el humor y una mirada honesta sobre las segundas oportunidades.



















